
Muestra cómo Joan Miró entiende la creación artística como un proceso continuo de revisión y autocrítica, trazando un itinerario que lleva sobre el objeto encontrado en la escultura monumental.
Miró no descubre, sino que reencuentra: su propio pasado, las obras en proceso, los materiales descartados y los espacios vividos se convierten en motores de un proceso marcado por la revisión, la ruptura y la transformación. Tomando como punto de partida la última exposición titulada "La chispa mágica", esta segunda parte de la muestra profundiza en el papel del encuentro fortuito, lo familiar y lo cotidiano como detonantes de la creación.